Los mecanismos de alimentación del paciente cumplen varios objetivos: evitar o revertir un déficit nutricional, fomentar el crecimiento y el desarrollo normal, minimizar posibles complicaciones, disminuir la mortalidad y mejorar la calidad de vida del paciente. Estar bien alimentado durante el tratamiento se convierte en un verdadero desafío y a veces resulta una experiencia frustrante. Afortunadamente, existen varias opciones.
Alimentación por vía oral:
Comer y beber es la forma más directa para cumplir con las necesidades nutricionales. Existen dietas especiales diseñadas para aumentar el consumo de calorías o de proteínas, así como suplementos (de venta comercial o fabricados en el hogar, como los licuados). Sin embargo, a veces la alimentación por vía oral no resulta suficiente para cumplir con los requerimientos nutricionales y para evitar la disminución de peso del paciente.
Algunos pacientes, a pesar de consumir alimentos nutritivos, no pueden aumentar adecuadamente de peso, e incluso pueden experimentar una pérdida del mismo. Si el apetito es pobre, si el comer y beber resultan muy difíciles o si la enfermedad en sí misma aumentó los requerimientos nutricionales, quizás sea necesaria una alimentación por sonda.
La alimentación por sonda:
La alimentación por sonda consiste en la colocación de un pequeño tubo delgado y flexible a través de la nariz hacia el estómago. Una vez que el tubo está ubicado, pueden comenzar a administrar fórmulas nutritivas en forma directa. A través de esta sonda, el paciente puede alimentarse en el hospital e incluso en el hogar. Los padres del niño y el paciente deben aprender cómo manejar la sonda en forma adecuada cuando están en la casa.
Y a pesar de que un 100% de los requerimientos de calorías, proteínas, vitaminas y minerales estarán garantizados, el paciente puede continuar comiendo en forma tradicional a pesar de tener colocada la sonda. La sonda es delgada y no interfiere en el proceso de tragado normal.
Lo más recomendable es utilizar la sonda para alimentar al paciente mientras duerme, y alimentarse en forma normal durante el día. Comer con amigos y la familia es una parte muy importante de la vida social del niño. Entonces es buena idea permitir que el niño coma por la vía oral además de la alimentación por sonda.
Asimismo, a través de la sonda pueden administrarse los medicamentos para combatir náuseas y vómitos. De hecho, una vez que la sonda está colocada, el paciente comienza a sentirse mejor porque está recibiendo alimentos. Incluso puede mejorar el consumo de alimentos por vía oral. Otro beneficio es que se regula la función intestinal, ya que los alimentos entran directamente en el tracto gastrointestinal.
La mayoría de los pacientes se adaptan a la sonda después de algunos días. Los niños mayores tienen dificultad acostumbrándose a tener la sonda en su nariz, quizás porque son mas sensibles a sus apariencias y de las impresiones sociales. Si el joven se siente incómodo con la sonda, puede conversar con otro paciente que la haya utilizado.
Además, uno de los integrantes del equipo médico puede visitar la escuela del niño para explicarle a sus compañeros porqué es necesaria para el este tipo de alimentación. Los niños nunca deben de ser amenazados con la alimentación por sonda como castigo por no comer suficiente, y deben de participar lo mas posible en la decisión de colocar la sonda para alimentación.
Cuando el paciente tiene dificultades para aumentar de peso, la alimentación a través de sonda es muy importante. También es necesaria cuando el paciente no puede comer o beber por vía oral. La sonda puede introducirse cada noche, aunque muchos pacientes prefieren tenerla colocada en forma permanente. Existe otro tipo de sonda permanente que se introduce directamente en el estómago o en los intestinos a través de la piel por un procedimiento especial antes del que el niño salga del hospital.
Soluciones alimenticias: Alimentación Parenteral Total
Si es imposible que el niño coma y beba cantidades adecuadas de alimento y líquidos, y existen problemas del sistema digestivo, la alimentación por sonda no es la mejor opción para proveer al niño los alimentos necesarios.
En estos casos, las soluciones alimenticias deben ser administradas en forma intravenosa. Este tipo de alimentación recibe el nombre de hiperalimentación intravenosa o Alimentación Parenteral Total. Pueden existir varias circunstancias donde este tipo de alimentación es indispensable: cuando se ha realizado una cirugía en el sistema digestivo del paciente, cuando los intestinos se encuentran completamente bloqueados, cuando el paciente sufre de vómitos o diarrea intensa, o cuando existen complicaciones relativas a la enfermedad o al tratamiento que impiden la introducción de una sonda. Las soluciones alimenticias cumplen con el 100% de los requerimientos nutricionales de calorías, vitaminas, minerales y proteínas, así como de líquidos. Este tipo de alimentación puede realizarse en el hogar.
Nancy Sacks, MS, RD, The Children's Hospital of Philadelphia