Durante la infancia y la adolescencia se produce el crecimiento y la formación de los huesos, conocida como osificación. Durante esta etapa, los huesos crecen y se hacen más pesados (densos). Pero a medida que avanza la edad de una persona, los huesos comienzan a desgastarse, a perder su masa ósea y su fuerza. Se trata del proceso normal de envejecimiento.
Osteoporosis: una enfermedad silenciosa
La osteoporosis (u osteopenia) es un trastorno causado por una osificación insuficiente y una pérdida notoria de la masa ósea, que resultan en el debilitamiento de los huesos. La mayoría de las personas no presentan síntomas durante la primera etapa de la osteoporosis. No obstante, a medida que los huesos continúan debilitándose, la persona puede sufrir una fractura luego de un traumatismo mínimo, como una caída. Cualquier hueso del cuerpo puede presentar osteoporosis, pero con frecuencia se localiza en las muñecas o en los huesos de las piernas. También suele suceder un aplastamiento vertebral (hundimiento de las vértebras de la columna vertebral), lo que ocasiona una pérdida de estatura, una curvatura de la columna vertebral y un dolor crónico.
¿Cómo se realiza el diagnóstico de la osteoporosis?
Si bien el especialista puede sospechar que un paciente tiene osteoporosis por sus síntomas y sus factores de riesgo, la enfermedad se diagnostica a través de un estudio conocido como densitometría ósea (tipo especial de radiografía también llamado DEXA). Este tipo de estudio posee muy bajo nivel de radiación y se realiza en aproximadamente veinte minutos. Las personas con osteoporosis deben conversar con su médico acerca de los tratamientos. Existen medicamentos especiales para el tratamiento de la baja densidad ósea: biofosfonatos y calcitonina. Asimismo, si el paciente tiene bajos niveles de hormanas masculinas o femeninas, o de la hormona del crecimiento, puede recibir un tratamiento de reemplazo hormonal.
¿Cuáles son los factores de riesgo de la osteoporosis?
La osteoporosis es más frecuente en los siguientes casos:
- En las mujeres (especialmente después de la menopausia);
- Cuando existe historia familiar de osteoporosis;
- En las razas caucásicas y en asiáticos;
- En personas de contextura física pequeña y delgada;
- En las personas mayores.
Los factores mencionados a continuación también aumentan el riesgo de sufrir osteoporosis:
- Tabaquismo;
- Una dieta baja en calcio;
- Falta de ejercicio físico;
- Consumo excesivo de cafeína, bebidas alcohólicas o gaseosas;
- Exceso de sal en la alimentación.
Otras causas de osteoporosis se relacionan con el tratamiento recibido contra el cáncer. Podemos mencionar:
- Corticosteroides (como prednisona y dexametasona);
- Metotrexato;
- Radioterapia en huesos que soportan el peso corporal (piernas, caderas, columna vertebral);
- Bajo nivel de hormonas femeninas o masculinas como consecuencia de diversos tratamientos, como la radioterapia en el cerebro, la radioterapia en los testículos o en los ovarios, la extirpación de los testículos o los ovarios o haber recibido una quimioterapia con altas dosis de agentes alquilantes (ciclofosfamida, ifosfamida, nitrógeno de mostaza, melfalán, busulfán, BCNU, CCNU y procarbazina);
- Deficiencia de la hormona del crecimiento como consecuencia del tratamiento recibido, por ejemplo, la radioterapia en el cerebro;
- Un alto nivel de la hormona tiroidea (trastorno conocido como hipertiroidismo), resultante de la radioterapia en la zona del cerebro, el cuello o el tórax;
- Administración de altas dosis de hormona tiroidea;
- Administración de ciertos anticonvulsivos (fenitoína, barbitúricos);
- Consumo de antiácidos que contienen aluminio (Maalox, Amphojel);
- Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina, como el Luprón (utilizados en el tratamiento de la pubertad precoz y la endometriosis);
- Administración de altas dosis de heparina, para evitar la formación de coágulos de sangre, especialmente cuando el tratamiento es prolongado;
- Administración de colestiramina (para controlar el colesterol en la sangre);
- Enfermedad injerto contra huésped que requiere un tratamiento prolongado con corticosteroides (como la prednisona), luego de un transplante de células madre o de médula ósea;
- Haber estado mucho tiempo en reposo.
Muchos de los medicamentos mencionados con anterioridad se utilizan habitualmente para tratar diversos trastornos. Si estás tomando alguno de esos medicamentos, no suspensas tu tratamiento ni reduzcas la dosis sin antes consultar con tu especialista.
¿Qué puedes hacer para disminuir el riesgo de sufrir osteoporosis?
Afortunadamente hay muchas precauciones que puedes tomar para disminuir el riesgo de osteoporosis. El ejercicio físico como las caminatas aeróbicas, el baile, la gimnasia jazz y el aerobismo ayudan a desarrollar huesos fuertes. El ciclismo y la natación son excelentes ejercicios para el organismo en general, pero no actúan en el fortalecimiento de los huesos. Determinados ejercicios en que los huesos de las extremidades deben soportan el peso corporal son especialmente buenos para prevenir la osteoporosis, por ejemplo saltar la soga o correr. Los ejercicios de resistencia, en los que debe levantarse pesos moderados, son buenos para el fortalecimiento de los huesos, en especial los de la parte superior del cuerpo (brazos y hombros).No obstante, si tienes problemas cardiacos o dolor en huesos y articulaciones, debes conversar con tu médico acerca de tus opciones antes de iniciar cualquier actividad física.
Es muy importante consumir alimentos ricos en calcio para evitar la osteoporosis. La mayoría de los médicos recomiendan de 1000 a 1500 mg por día, lo que implica consumir muchos lácteos (como la leche, el yogur, el queso) y vegetales verdes de hoja. Puedes conversar con un especialista en nutrición para diseñar un plan de alimentación adecuado. Los suplementos de calcio de venta libre también son recomendados. Para que el cuerpo pueda absorber el calcio necesita vitamina D. Esta vitamina se obtiene naturalmente cuando el cuerpo está expuesto al sol, así como a través del consumo de lácteos. No obstante, no se debe consumir más de 800 unidades por día. Por lo tanto, es aconsejable consultar con tu médico antes de tomar suplementos vitamínicos.
¿Qué tipo de estudios se recomiendan?
Luego de analizar los tratamientos recibidos y los factores de riesgo del paciente, el especialista puede solicitar una densitometría ósea. Los pacientes de riesgo deben realizar este estudio desde los 18 años, o antes si fuera necesario. Asimismo, la repetición del estudio se define según cada paciente en particular. Algunos pacientes deberán realizar densitometrías de seguimiento para evaluar la densidad de sus huesos.
-Julie Blatt MD, University of North Carolina, Chapel Hill